• En el mundo 25% a 50% de las personas sufren de algún problema psicológico o malestar emocional.​

  • En México 66.7% de las mujeres y 52.5% de los hombres padecen aflicciones psicológicas.​

    • Menos del 17.7% recibe atención. ​

    • Menos del 2% del presupuesto en salud está destinado a la salud mental.​

  • Las poblaciones socioeconómicamente vulnerables tienen más riesgos de padecer un problema psicológico y menos mecanismos para acceder a un tratamiento apropiado. 

  • La etapa más crítica en el desarrollo de los niños coincide con la etapa de mayor vulnerabilidad.​

  • Diversos estudios (Mistry, Stevens, Sareen, De Vogli & Halfo (2007)) demuestran que los problemas o malestares emocionales de los padres afectan directamente a los niños. Estos pueden internalizar las conductas y emociones lo cual repercutirá en su crecimiento y desarrollo. 

  • En palabras de la Mtra. Ana María Serrano Fernández (Fundadora Proyecto DEI Desarrollo Infantil Temprano) «Nadie puede dar lo que no tiene, entonces, un trabajo importantísimo en la primera infancia es trabajar con madres, padres, cuidadores y agentes educativos». ​

    • Para que un niño pueda aprender a reconocer, manejar y resolver sus emociones, es esencial que las figuras que le proveen de educación en su vida sepan hacerlo consigo mismos. ​

  • Además, se ha comprobado (O'neal & Magai (2005)) que las reacciones de los padres ante las emociones de sus hijos determinan el desarrollo emocional de estos. 

  • La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la depresión y ansiedad cuestan 1 billón de dólares por año a la economía global por pérdida de productividad. ​

  • Un estudio realizado para evaluar el estado de salud mental en organizaciones (HUB, Workplace Wellness Trends, 2017) demostró la pérdida de productividad asociada al malestar emocional de los empleados:​

    • 35 % de los empleados pierde más de una hora de productividad al día debido a estrés.​

    • 64 % de los empleados con altos niveles de estrés dicen sentirse extremadamente fatigados y fuera de control. ​

    • 67 % de los empleados quieren más herramientas emocionales y de salud mental por parte de sus empleadores. 

  • Una mala salud mental y factores estresantes en el trabajo pueden ser elementos que contribuyen a una variedad de enfermedades físicas como hipertensión, diabetes y condiciones cardiovasculares. (Rajgopal,T., 2010)​

  • En el largo plazo, las causas más comunes de ausencia laboral son: condiciones médicas agudas (23 %), salud mental deteriorada (22 %), estrés (22 %), lesiones musculoesqueléticas (19 %). (CIPD, Health and wellbeing at work 2018).​

    • Asimismo, pueden llevar al síndrome de burnout, lo cual afecta la habilidad de desarrollar tanto la vida personal como la laboral.  

  • En México los problemas de salud física y mental ocasionan una baja productividad laboral (Voz Pro Salud Mental 2012). De acuerdo con el estudio:​

    • 64.8 % de los empleados tenían síntomas físicos relacionados con sus situación en el trabajo. ​

    • 17 % tenía algún problema de salud mental relacionado con sus síntomas físicos. ​

    • El estrés, presiones y problemas ocasionaron el 54 % del ausentismo laboral y entre el 60 y 80 % de los accidentes laborales. 

  • Un ambiente de trabajo sano puede ser descrito como aquel en el que empleados y gerentes o directivos contribuyen activamente al ambiente laboral al promover y proteger la salud, seguridad y bienestar de todos los empleados. (OMS 2017)​

  • El Foro Económico Mundial (2017) sugiere tres ejes para llegar a un buen ambiente de trabajo:​

    • Proteger la salud mental al reducir los factores de riesgos relacionados con el trabajo. ​

    • Promover la salud mental mediante el desarrollo de aspectos positivos del trabajo y las fortalezas de sus empleados. ​

    • Atender los problemas de salud mental sin importar su causa. ​

  • La OMS (2017) estima que por cada dólar invertido en el tratamiento de problemas comunes de salud mental existe un retorno de cuatro dólares en mejora de salud y productividad. 

¿Por qué es importante nuestro proyecto?

Bibliografía

  • Ángela Martínez Cuervo, «Pautas de crianza y desarrollo socioafectivo en la infancia», EN Diversitas: Perspectivas en Psicología, vol. 6, núm. 1, 2010.​

  • CIPD, «Health and Well-being at work», Survey Report, May 2018. ​

  • Gaytán, E., et. al., « Prevalencia de dificultades emocionales, conductuales y cognitivas en niños de escenarios urbanos con diferente grado de marginación», en Rev. de psicol. y cienc. del comport. de la Unidad Académica de Cienc. Juríd. y Sociales, vol. 6, núm. 1, 2015. ​

  • HUB, «2017 Workplace Wellness Trends», 2017. ​

  • Piqueras, Rodríguez, et. al., «Emociones negativas y su impacto en la salud mental y física», en Suma Psicológica, vol. 16, núm. 2, 2009. ​

  • Promotora Social México, Primera infancia. No hay segunda oportunidad, Ciudad de México, índice Editores, 2018.​

  • Rajgopal, T., «Mental well-being at the workplace», en IJOEM, 14(3), PP. 63-65. ​

  • Ruiz Cortés, et.al., Relación entre nivel de consumo de alcohol, salud mental y sintomas somaticos en un grupo de trabajadores de la industria gastronomica y hotelera de la Ciudad de México, EN Salud Mental, vol. 29, núm. 2, 2006. ​

  • Tully, E., et. al., “Empathic Responses to Mother’s Emotions Predict Internalizing Problems in Children of Depressed Mothers”, EN Child Psychiatry Hum, 48(1), 2018.​

  • World Health Organization, «Mental health in the workplace», September, 2017.